Content
La Fundació Bancaixa, por su parte, presenta la exposición Sorolla en negro, realizada con la colaboración del Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla. Orígenes será la primera que el Museo de Bellas Artes de Valencia dedique al pintor por el centenario de su muerte. Esta es una de las obras más representativas del Museo y culminante de la etapa de madurez y seguridad en la producción del pintor valenciano. Entre ellos, se contemplan nuevas salas de exposiciones temporales, salón de actos, almacén de bienes culturales, taller de restauración o muelle de carga. En este homenaje han participado también representantes del Museo Sorolla, así como la familia del artista.
Sorolla protagoniza un recorrido de cinco siglos de pintura española en una nueva exposición
- Las visiones del pintor y el escritor confluyen a orillas del Mediterráneo, inspirador de estos dos maestros valencianos.
- Como ocurrió con los recordatorios de comunión con escenas de Murillo, la visión del mundo que transmite la obra de Sorolla impregnó la vida.
- Al mismo tiempo, el escritor teje un relato, entre biográfico, literario y estético, sobre la pintura de Sorolla, el mar Mediterráneo y sus gentes.
- La Galería de las Colecciones Reales ha presentado “Sorolla, cien años de modernidad”, la gran exposición que cierra las celebraciones del centenario del pintor valenciano.
«Pero es verdad que tiene un atractivo muy especial el tema de sus playas para un número muy importante de coleccionistas, que demandan esas obras», añade. «Como ocurre con muchos artistas, el valor de las obras ha ido siempre en función del tema que representan. Organizada por Patrimonio Nacional y Light Art Exhibitions, en colaboración con el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla, la exposición reúne una selección excepcional de la obra del artista. El público también tiene a su disposición un catálogo editado por Ediciones El Viso, con textos del equipo de comisarios y otros expertos en la obra del genio valenciano. La Galería de las Colecciones Reales ha presentado hoy “Sorolla, cien años de modernidad”, la gran exposición que cierra las celebraciones del centenario del pintor valenciano. Entre ellas cabe destacar Boulevard de París (1890), exhibida por última vez en 1890 y dada por desaparecida, y La Giralda, Sevilla (1908), que no se exponía desde la muerte del pintor.
El Museo de Bellas Artes
Ahora mismo está a punto de culminar la primera fase de las obras, que consiste en la entrega del nuevo centenariosorolla.es edificio de ampliación del museo. A principios del año que viene comenzará la segunda fase de las obras, que consiste en la rehabilitación de la casa museo. Es una obra distinta a la de la primera fase pues se trata de restaurar, rehabilitar y dotar de nuevas instalaciones al edificio histórico, a la residencia familiar y talleres de trabajo de Sorolla.
El Ministerio de Cultura y el Museo Sorolla ya habían firmado un convenio de colaboración en diciembre de 2021 con el objetivo de potenciar el Museo Sorolla, situado en la casa madrileña del pintor. Además, se suman obras de colecciones privadas tanto nacionales como internacionales, incluyendo ejemplares procedentes de Estados Unidos y México. Es aquí, en sus escaleras, donde el pintor enmarca la escena de su famoso cuadro El grito de Palleter. A su vez, estas obras dialogarán con otras creaciones de Sorolla pertenecientes a las colecciones de las sedes que acojan las muestras. A los 15 años dejó la Escuela de Artesanos, donde alternaba sus estudios con el trabajo de cerrajero, e ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, donde comenzó su formación artística seria. En 1900 ganó el premio nacional de la Exposición de París con Triste herencia (antes llamado Los hijos del dolor, pero Sorolla le cambió el título por consejo de Blasco Ibáñez).
La Real Academia Nacional de Medicina inaugura una exposición sobre mordeduras de serpiente
En 2023 se cumplen cien a�os de la muerte del pintor Joaqu�n Sorolla, que se conmemorar� en museos e instituciones con una larga lista de exposiciones y eventos. El Año Sorolla es una ocasión excelente para conocer los rincones de Valencia relacionados con la vida y la obra del pintor de la luz. La primera parada se encuentra en la calle Mantes número 8, donde una placa cerámica recuerda que allí vino al mundo el artista tal día como hoy de 1863. Covadonga Pitarch Angulo es la comisaria de la exposición, en cartel hasta el 29 de septiembre. La obra reproduce la concurrida terraza de un café, donde se reconoce al propio Joaquín Sorolla que se autorretrata en la parte izquierda de la escena.
Joaquín Sorolla aprovechó, además, las posibilidades de proyección internacional que le brindó el inicio de la segunda globalización. Pedro Gil Moreno de Mora en Europa o José Artal en la América de habla hispana hicieron tanto por el valenciano como la propia excelencia de sus pinceles. El maestro se había convertido, para entonces, en el pintor más conocido y reconocido del mundo. Además, ha señalado que desde este Museo Sorolla, y sin fronteras a nuestros propósitos, hemos ampliado la recepción de la figura de nuestro pintor y su mensaje de luz y belleza.
Tras su exhibición inicial en Madrid, la exposición se presenta en Valencia con una selección ampliada de obras que incluye 109 lienzos datados entre 1886 y 1920. El Año Sorolla es una ocasión excelente para conocer los rincones de València relacionados con la vida y la obra del pintor de la luz. Su legado sigue siendo celebrado y sus obras se pueden encontrar en varios museos y galerías de arte de todo el mundo.
Además, ha señalado que “desde este Museo Sorolla, y sin fronteras a nuestros propósitos, hemos ampliado la recepción de la figura de nuestro pintor y su mensaje de luz y belleza. La exposición, comisariada por Carlos Reyero, revela la presencia notoria del negro en la pintura de Sorolla durante toda su carrera. El Prado le dio la oportunidad de estudiar y ver a Velázquez, además de otros muchos otros pintores que también fueron fuente de inspiración para el pintor valenciano. El pintor confiesa cómo, después de haber visitado el Prado, Velázquez le ha “arrebatado”, y escribe a su amigo Henri Fantin-Latour que Velázquez es el “pintor de pintores”. Madrid se convierte, y en especial el Museo del Prado y la Academia de San Fernando, en lugar obligado para todo joven artista. Viajar para pintar', impulsado desde el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla, una muestra que ha revivido los pasos del pintor, llevando sus obras a los espacios originales donde fueron creadas.